Hotel Xelena Vs. Posada Los Álamos (El Calafate)

Hoy comparamos dos de los mejores hoteles de la ciudad de El Calafate, cuna del glaciar Perito Moreno y considerada la Capital Nacional de los Glaciares en Argentina. Según la última encuesta de ocupación, las plazas hoteleras llegan a las 6437 camas. Por lo que la oferta es variada y para todas las opciones según el rango de precio y la tipología. En este caso particular, tenemos dos hoteles ubicados en los primeros 10 puestos del ranking precio-calidad de TripAdvisor. El valor por noche ronda los CLP $65.000.- (AR $2.160.-). Vamos a descubrir de qué se trata cada uno a continuación….

HOTEL XELENA

www.hotelxelena.com

En el hotel Xelena nos hospedamos en una habitación triple ya que fue un viaje familiar, la habitación miraba hacia uno de los laterales del hotel, pero como estábamos en el primer piso no se pudo apreciar mucho la vista. La realidad es que elegí este hotel exclusivamente por la vista al lago,  pero no siempre toca y una vez estando allí desde recepción nos informaron que todas las triples miran a los laterales y no al lago. Bueno tenerlo en cuenta para la próxima. Este hotel tiene 6 categorías de habitaciones dependiendo la vista, el tamaño y las comodidades.

Nuestra habitación contaba con camas king size, tv lcd 32″, wifi, aire acondicionado, minibar, cerradura electrónica, caja de seguridad, apertura de cortinas a control remoto, secador de cabello, amenities de baño, batas, pantuflas y bañera con hidromasaje.

En general la habitación contaba con un tamaño amplio, cómodo para tres personas. La decoración y colores un poco clásico, rozando lo aburrido. Urgente necesitan cambiar las batas y pantuflas ya que son de muy baja calidad.

Solamente nos hospedamos una noche por lo que no tuvimos servicio de aseo, tampoco hubo servicio de cobertura, sólo por la tarde nos dejaron unos chocolatitos de cortesía.

El Spa es definitivamente lo más destacable del hotel con una piscina climatizada, diferentes chorros de agua que invitan a la relajación, un jacuzzi y la estrella del lugar una piscina al aire libre con vista al Lago Argentino. También cuenta con una pequeña sala de gimnasia con algunos aparatos. La variedad de terapias faciales y corporales era variada y atractiva, sin embargo no había disponibilidad suficiente, ni para media hora de masaje. Aún nose si realmente estaba todo reservado o no había suficientes terapeutas.

Si bien no cenamos en el hotel, visitamos el bar para hacer uso de nuestro trago de bienvenida de cortesía, recuerdo que el sabor no era tan malo, pero el color azul eléctrico mezcla de blue curaçao Cusenier con alguna efervescencia de dudosa procedencia no fue para nada agradable. Como consejo, prefiero elegir el trago que quiera tomar o simplemente no me den nada! Para olvidar el episodio pedimos una tablita de embutidos, fiambres y quesos regionales, y una botella de espumante, la cual no estaba en la temperatura ideal pero fuimos contemplativos y de a poquito con la frapera se fue enfriando.

El desayuno fue variado y fresco, opciones de jugos naturales, pastelería casera, cereales, frutos secos, semillas, frutas de estación, fiambres, todo en perfecto estado y presentación. Además, una carta con opciones de huevos (pochado, omelette, fritos) con un costo adicional.

El Hotel cuenta con una política de sustentabilidad y comunica sus acciones tanto en la habitación, por ejemplo invitando a los huéspedes a no desperdiciar el agua y limitar el lavado de las sábanas y toallas, como también en las áreas públicas, por ejemplo colocando un contenedor para las baterías usadas. En uno de los portarretratos vemos a una de las colaboradoras la cual fue seleccionada como Empleada del Mes, destacando una acción de rrhh positiva para el ambiente e incentivo laboral.

También cuenta con un servicio de transfer en diferentes horarios para ir y venir de la ciudad, como fuimos en auto nosotros no lo utilizamos.

 Desayuno 5* / Spa 4* / Habitación 4* / Lobby y áreas comunes 4* / Ubicación 4* / Bar 3*

***

HOTEL POSADA LOS ALAMOS

posadalosalamos.com

Al Hotel Posada Los Alamos llegamos de casualidad debido a una derivación de la compañía aérea de Latam por problemas en una de las ruedas del avión. Hoy lo veo como una desgracia con suerte ya que tuvimos la oportunidad de hospedarnos en una de las propiedades más bellas de El Calafate. El atractivo principal de este hotel es su ubicación a tan sólo 2 cuadras del centro de la ciudad y por supuesto sus dependencias y jardines de pasto verde inmaculado y álamos centenarios.

El hotel fue uno de los pioneros de la ciudad, inaugurado con 11 habitaciones en el año 1984. Hoy día cuenta con 144 habitaciones, dos restaurantes, un bar, un spa, un centro de convenciones y un campo de golf. Nuestra habitación quedaba bastante alejada de la recepción y del ascensor, lo bueno es que existen dos entradas distintas dependiendo el ala del edifico en la que te hospedes. La habitación era bastante cómoda y limpia, la decoración y estilo un poco antiguo. La vista daba al lateral y la calle, por lo que en algunos momentos el ruido de afuera se hacía molesto. En cuanto a las amenidades contamos con tv por cable, wifi, caja de seguridad, minibar, bañera y secador de pelo.

Cruzando la calle se tiene acceso al resto del predio y las instalaciones del hotel. El Spa cuenta con una pequeña boutique en caso de que uno se olvide el traje de baño. La piscina es amplia y con vista a los jardines de golf, lo único malo es que el agua estaba fría y un sector de la piscina es exclusivo para los socios del health club. Al igual que en la experiencia en Xelena tampoco había disponibilidad para masajes.

Por la noche fuimos a cenar al Restaurant La Posta, la experiencia fue muy buena. Si bien el personal del comedor estaba bastante ocupado debido a que por la cancelación del vuelo se les llenó el hotel de un momento a otro, siempre estuvieron bien dispuestos y con una sonrisa.

De entrada pedimos una provoleta con pesto riquísima y unas mollejas de cordero salteadas con papas crocantes. El protagonista de la noche fue el cordero al asador que pedimos de principal con guarnición de papas al verdeo. El restaurant cuenta con su propio sector de parrilla y asador el cual cocinan cada día y sirven al momento y a la vista del comensal. Un lujo!

Luego nos fuimos a tomar un cocktail al Humus Bar, la verdad que comparado con la experiencia que recién acabábamos de tener en el Restaurant nos decepcionó un poco. El lugar es super acogedor, con sillones cómodos como para quedarse charlando por horas, la decoración, con toques locales como la madera, las pieles de oveja y grandes candelabros. La carta del bar prometía bastante, incluso la apariencia del trago se veía fabulosa, pero el paladar no engaña y lamentablemente no se cumplió con la expectativa de disfrutar un rico trago.

El desayuno es otro tema, se sirve en el mismo comedor del Restaurant por lo que hay que volver a cruzar la calle para llegar a él, por supuesto que eso no es problema ya que los alrededores del hotel son muy bellos como para caminar, recorrer y tomar fotos. Ahora bien, las opciones son variadas, pero la calidad de las mismas no se comparan con el nivel de gastronomía del restaurant y tampoco están a la altura de un hotel de estas características. Mucha pastelería tradicional, facturas para ser más exactos, parecía más un mostrador de panadería que un buffet de desayuno. La calidad del jugo de naranja y del café, ambos básicos de un buen desayuno, se debe mejorar sin falta. En un sector del buffet había autoservicio con rillot de huevos revueltos y a pedido fritos u omelettes.

El día del check out me acerqué a la recepción a devolver mi llave, cuando un recepcionista hombre sin saludar me solicita el nº de habitación y me informa que el monto a pagar era de $2.500.- pesos argentinos por la estadía. Por suerte antes de que pudiera reaccionar su compañera le recuerda que yo no debía abonar ya que era del grupo del vuelo cancelado. Por favor alienten a su personal a ser amable, a saludar, a mirar a los ojos y sonreír, a ser empáticos con la situación. Principios básicos de un servicio de hospitalidad.

 Ubicación 5* / Lobby y áreas comunes 5* / Spa 4* / Habitación 4* /  Desayuno 3* / Bar 2*

 

Iguazú: 3 noches/4 días!

Viajamos con aerolineas.com.ar desde Aeroparque (BA) directo a Iguazú. El vuelo dura 1:55Hs. por lo que no dan refrigerio (Sólo bebidas y café) y al regreso debido a “turbulencias” no nos dieron ni eso! En fin…llegamos al Aeropuerto Internacional de Iguazú a media mañana y nuestro chofer/guía de turismo/compañero local “Luis” (Que habíamos contactado por Whatsapp desde Buenos Aires a través de un conocido de la genia de mi cuñada) nos estaba esperando con una amable sonrisa, vestido prolijamente de mangas cortas y con un cartelito con el apellido de mi mamá, la agasajada del viaje familiar 😉

Luis nos llevó directo al Hotel “Loi Suites Iguazú” ya que llegamos con la idea de disfrutar el sol y la pile todo el día! 🙂 El Hotel se encuentra ubicado en un sector de la Selva Iryapu donde en los últimos años se han desarrollado numerosos emprendimientos hoteleros, y en el cual está próximo a inaugurarse el Hotel de lujo Awasi Iguazú Relais & Chateaux (Quien se suma a la Familia Awasi de San Pedro de Atacama & Patagonia Chilena).

Las instalaciones son de primer nivel, el sector del Bar Outdoor y la piscina están muy bien logrados; nos tomamos un masaje en el Spa de muy buena calidad. El desayuno con variadas opciones, muy lindo detalle el servicio de mate y torta fritas. Dentro del predio se puede salir a caminar por senderos bien señalizados y bajar a una playita en la rivera del Río por medio de un funicular. Muy novedoso!

Al final del post, detallo algunos aspectos a mejorar sobre el Hotel Loi Suites Iguazú.

Al otro día (Día 2) nos fuimos a recorrer el Parque Nacional Cataratas del Iguazú, Lado Argentino. Llegamos a eso de las 10:00 am y salimos a las 17:00Hs. app. La tarifa del parque 2017 es de $260.- pesos argentinos por persona adulta. Se puede ver toda la info del parque en www.iguazuargentina.com. El día nos alcanzó perfecto para recorrerlo todo! Comenzamos tomando el trencito hacia la Garganta del Diablo, para evitar la congestión de la tarde. La sensación de inmensidad al estar enfrente de este salto imponente de agua es simplemente indescriptible, volvería 1000 veces más!!!

Luego, almorzamos en uno de los puestos de comida rápida disponibles (Los precios bastante razonables, una hamburguesa con queso + papas + gaseosa $170 pesos argentinos por persona). ¡Ojo con los coatíes que andan por todos lados intentando robar comida a toda costa! Más tarde, continuamos caminando por el Circuito Superior y por último el Circuito Inferior. Nos quedó pendiente para la próxima cruzar a la Isla Martín García y hacer el paseito en catamarán por debajo de algunos de los Saltos más importantes del parque.

El día 3 Luis nos fue a buscar a eso de las 09:30 am (Siii nos cuesta levantarnos temprano, especialmente a mi jeje) y cruzamos la frontera hacia Foz de Iguazú. La tarifa de este parque para residentes del Mercosur es de 40 Reales (215 pesos argentinos por persona adulta app). Si bien la vista es igualmente espectacular, el lado argentino es mucho más imponente y la cercanía con la Garganta del Diablo es realmente incomparable. Del lado brasilero apenas cruzas la entrada, te hacen tomar un micro por unos 15 minutos hasta la parada de las pasarelas. En el camino el bus hace algunas paradas alternativas para realizar otras actividades (con costo extra) como hiking, bicicleta, kayak y paseos en catamarán. El valor de estas actividades es considerablemente más alto del lado brasilero, especialmente el paseo en catamarán. Para el mediodía habíamos caminado por las pasarelas y recorrido todo el parque. Por lo que decidimos cruzar la ruta e ir a conocer el “Parque Das Aves”. El valor de la entrada es de 40 reales (Igual que las Cataratas Foz de Iguazu). La variedad de aves y plantas autóctonas es extensa, y se pueden apreciar desde una real cercanía. El tucán se lleva todos los aplausos, le encanta ser fotografiado y es super amistoso.

Día 4 –  Por la mañana disfrutamos la piscina y las instalaciones del hotel y tomamos el vuelo de las 16:00Hs. hacia Buenos Aires. (El vuelo más tarde hacia BA era a las 17:00Hs).

Algunos aspectos para MEJORAR del hotel es en cuanto al Servicio y la Gastronomía. Si bien la infraestructura e instalaciones de Piscina y Spa valen la pena y son un oasis en medio de la Selva, hoy en día la ventaja comparativa de las organizaciones turísticas/hoteleras que pretenden formar parte del mercado actual radica en la Experiencia del Huésped, tomando en cuenta sus exigencias, emociones y en la que la mera satisfacción de las necesidades básicas no es suficiente y no garantiza la fidelización del cliente.

No había personal suficiente en la recepción del hotel, la misma persona nos hizo el check in a dos familias al mismo tiempo; tuvimos un malentendido con la cuenta de habitación (la cual nos la hicieron pagar al 100% al check in) y el recepcionista nos llamó a la habitación para pedirnos que nos acercáramos urgente a la recepción porque faltaba dinero que él no encontraba. Luego de la resolución del caso, la compensación que nos iban a dar fue informada por otro recepcionista antes de que entráramos a tomar los masajes (Un peor momento y sentido de la oportunidad no pudieron encontrar), nos ofrecieron un “upgrade” de categoría una vez que ya estábamos completamente instaladas y al rechazarla amablemente hasta ahí llegó todo el resarcimiento ofrecido. Nadie más se nos acercó a preguntar cómo estábamos por los próximos tres días. De Gerencia ni noticias. Ni siquiera al check out nadie atinó a ofrecernos unas disculpas, desear buen viaje e invitarnos a repetir una estadía (Algo que creo en esta descarga está quedando más que claro no volverá a suceder). 

Ahora bien, hago un punto y aparte con respecto a la gastronomía. El desayuno fue aceptable con variadas opciones aunque diariamente se repitió la misma oferta.  La cena en el Restaurant a la Carta fue la más desafortunada, con una pasta con salsa rosa que era naranja (?) y un risotto que tenía todo menos la consistencia deseada. Lo que picamos en el bar (ensaladas, empanadas y yuca frita) fue lo más acertado de la gastronomía del lugar. La cual no era para nada barata y dejó mucho que desear en cuanto a presentación de platos, calidad de la comida y servicio de gastronomía.

La época que elegimos para viajar fue el mes de Agosto, nos tocaron días super lindos de sol, calor pero sin tanta humedad (La temperatura máxima fue de 30º)

Comparto algunas fotitos para que los tiente y elijan este destino argentino imperdible!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

 

 

 

 

 

 

Eco Hostería Del Nómade

Cuando estaba terminando la carrera Administración Hotelera, decidí hacer mi tesis de grado sobre aquellos hoteles que tuvieran una visión de negocio sustentable desde su concepción.

Tomé de ejemplo algunos pocos hoteles de la Argentina, el tema de la sustentabilidad recién se empezaba a escuchar y la mayoría habían comenzado hacía muy poco tiempo.

Sin embargo, ningún propietario dudó en ayudarme con información detallada o incluso en dejarme recorrer las instalaciones de los complejos turísticos en los que estaba interesada.

Hoy dia, luego de 4 años de haber finalizado mis estudios, vuelvo a tomar contacto con uno de esos hoteles que llamó particularmente mi atención por representar tanto en la teoría como en la práctica lo que significa el concepto de Hotel Sustentable.

La Eco Hostería Del Nómade, es el proyecto personal de Alejandro y Cecilia, fotógrafos y documentalistas de aventura, fauna y naturaleza, quienes luego de años de viajar por el mundo haciendo lo que más les gusta, llegaron a Puerto Pirámides con el sueño de concebir un lugar para recibir a viajeros como ellos. Con mucho respeto por el ambiente, crearon la hostería ubicada en la única localidad dentro de la Reserva Natural Península Valdés, Patrimonio Natural de la Humanidad.

Desde sus inicios aplicaron conceptos de aprovechamiento energético, incorporación de paneles solares, reutilización de las aguas, con el objetivo de minimizar el impacto que pudieran ocasionar en este destino prístino.

Debido a este concepto de política sustentable global para gestionar la hostería, salieron ganadores del primer premio en el concurso de los Hoteles más Verdes de Argentina en el año 2012. Un reconocimiento nacional sumamente merecido, que en las propias palabras de Alejandro los incentiva a seguir siendo sustentables.

Con 8 habitaciones dobles y 2 apartamentos turísticos, Del Nómade ofrece confort y servicio personalizado en un marco de armonía y simplicidad. La hostería es famosa por sus desayunos artesanalescaseros con productos orgánicos de la zona.

Sin dudas la observación de ballenas es la estrella principal del catálogo de actividades que ofrece Península Valdés. La temporada de avistaje de la ballena franca austral comienza en Junio y se extiende hasta el mes de Diciembre. Otras actividades que se desarrollan con mucho éxito en esta región de la Patagonia Argentina son: travesías en kayak, buceo con lobos marinos, avistaje de aves, pingüinos, orcas, delfines y elefantes marinos.

La mejor época para visitar Península Valdés es de Septiembre a Abril, la Eco Hostería Del Nómade, se prepara para abrir sus puertas una temporada más el próximo 15 de Agosto.

Para conocer más detalles del concepto sustentable, aprender un poco mejor acerca del destino y reservar alojamiento, no dejes de visitar el sitio web de Eco Hostería Del Nómade:

https://ecohosteria.com.ar/es/

¿Es Correcto Autodenominarse Sustentable?

Crítica a Nota del diario La Nación – 11/01/2013 – “Turismo Responsable: Crece la Red…”  (por Florencia Oriolo):

Lea primero: http://www.lanacion.com.ar/1544597-turismo-responsable-crece-la-red-de-hoteles-con-paneles-solares-huertas-y-reciclado-de-residuos

En los últimos años, el aumento de conciencia sobre cuestiones ambientales y sociales en actividades turísticas y hoteleras, ha provocado que las empresas lleven a cabo iniciativas para reducir el impacto negativo de su operativa diaria.

Acciones como la utilización de principios de arquitectura orgánica, hidroeficiencia, implementación de energías alternativas, reducción y separación de residuos, entre las más destacadas, proliferan como las nuevas tendencias de buenas prácticas.

Ahora bien, para hablar de turismo responsable debemos contemplar otros aspectos más allá del ecológico, como lo son el entorno social, cultural, económico, las comunidades locales, los proveedores, las instituciones públicas, las organizaciones sin fines de lucro, los organismos gubernamentales y los turistas. Es decir, todos los actores partícipes de la actividad turística en una región determinada.

El turismo responsable se clasifica dentro del turismo sustentable, el cual es entendido como un turismo que desarrolla su actividad de forma equitativa, respetuosa y en consonancia con el ambiente y la sociedad; pretende generar beneficios cuali y cuantitativos para cada una de las partes involucradas, así como experiencias enriquecedoras y participativas para los turistas.

La razón de ser del turismo sustentable está basada en poder conjugar dos aspectos que parecieran incompatibles para la sociedad actual: la explotación de una actividad económica como el desarrollo turístico de un destino y el manejo responsable de los recursos naturales y culturales de dicho lugar.

Promoviendo con el ejemplo la conservación del atractivo y realizando acciones concretas por su perduración en el tiempo, con el objetivo de que pueda ser disfrutado tanto en el presente como en el futuro.

Los hoteles y las empresas turísticas que pretendan dar a conocer las acciones que realizan en concordancia con principios sustentables y responsables, deberían llevar a cabo un plan de acción con pautas concretas a implementar, en pos de la optimización de recursos; mejoramiento de la calidad de vida de los colaboradores internos y externos; conservación del patrimonio y atractivos turísticos de la zona; generación de conciencia por el respeto al medioambiente, fomento de actividades turísticas de escaso impacto ambiental, entre las principales.

Llamarse sustentablea sí mismo es más que el mero hecho de realizar acciones aisladas que no sean parte de una gestión planificada con objetivos reales, medibles y viables, ya que muy bien sabemos esto sólo conducirá a lograr resultados en el corto plazo. 

Es por ello que cuando veamos a un hotel autoproclamarse sustentabletenemos la obligación de preguntar, investigar, analizar, no quedarnos sólo con lo que nos muestran, “acciones de marketing verde” la mayoría de las veces. Es nuestra responsabilidad como consumidores de ese servicio exigir a las empresas mayor integridad entre lo que comunican y verdaderamente realizan.

El Rol del Turista en el Turismo Sustentable

 “El Ecoturismo se ocupa de la relación entre la humanidad y la naturaleza, e intenta lograr que esa relación sea más equitativa”.

Stephen Wearing & John Neil

En este post hablaremos de los consumidores de turismo sustentable, que de ahora en más llamaremos Ecoturistas.

Como es de suponer, estos turistas no son para nada consumidores tradicionales, sino que sus principales motivaciones de viaje se sustentan en cuestiones más profundas que la elección de un destino simplemente por el impulso que conlleva la utilización del ocio y tiempo libre.

Algunas de las premisas básicas que congregan a los ecoturistas son:

-El creciente interés por visitar zonas vírgenes, selváticas, áreas protegidas o poco amenazadas por el hombre.

-Realizar actividades interpretativas y con un alto contenido educacional, como la observación de flora, fauna, ecosistemas y biodiversidad.

-Vivenciar nuevas experiencias, estilos de vida, costumbres y conocer gente que comparta esos valores.

-Tener la garantía de que el aporte económico que se está realizando a través del turismo en una región determinada, realmente será fuente de ingresos para la comunidad en su conjunto.

Niveles de Ecoturismo

Fuente: John Shores.

Nivel 0: Requiere que los viajeros reciban una mínima concientización acerca de la fragilidad de los ecosistemas que visitarán. Los viajes “incidentales” en la naturaleza se calificarían en este nivel.

Nivel l: Requiere que exista un flujo positivo de dinero entre el ecoturista y los ecosistemas visitados. Esto puede ser a través de contribuciones, o que una parte de impuestos aeroportuarios se destinen a áreas protegidas, o alguna otra forma de contribución por parte del visitante para la conservación.

Nivel II: Requiere que el ecoturista se involucre en forma personal en la conservación del medio ambiente. Algunos tours se han organizado alrededor de actividades para plantar árboles, o recolectar basura en zonas visitadas.

Nivel III: Requiere que se certifique que el sistema total del tour sea benigno para el medio ambiente. El análisis del sistema debe incluir, por lo menos el transporte, así como la comida y el alojamiento. Este nivel requiere demostrar que el efecto neto de la presencia del viajero sea neutral o positivo.

Nivel IV: Requiere demostrar que el impacto del viajero sea positivo. Debe haber esfuerzos para usar tecnología apropiada, reducir el consumo de energía, reciclar, establecer agricultura orgánica, fomentar métodos sustentables de aprovechamiento, y fijar una contribución personal para restablecer ecosistemas degradados.

Nivel V: Significa un viaje donde todo opera en forma ambientalmente sana. Esto incluye la propaganda, el transporte, el alojamiento, los alimentos y el tratamiento de todos los residuos. Este nivel debe ser la meta global para todos los que apoyan el ecoturismo.

4

 Tipos de Ecoturistas

Fuente: Kreg Lindberg.

1.      Ecoturista Ocasional: Aquel turista que elige un tour de ecoturismo, casi de forma accidental, como parte de un paquete de actividades.

2.     Ecoturista de Hitos Naturales: El turista que visita ciertos puntos fundamentales del ecoturismo, para salir de la rutina de los viajes habituales.

3.     Ecoturista Interesado: Es el que busca específicamente este tipo de viajes por una verdadera motivación intrínseca.

4.     Ecoturista Entregado: Se trata de investigadores, científicos o estudiosos de la naturaleza, así como personas con vocación ambiental, que quieren aprender o ayudar a la conservación del medio ambiente.

 Ética del Ecoturista Responsable

-Organiza el viaje tratando de utilizar lo menos posible el uso de aviones o automóviles, recurriendo a otras opciones como los medios de transporte masivos: barcos, trenes, buses, etc.

-Empaca sólo lo necesario, evitando la generación innecesaria de residuos.

-Al realizar una reserva previa en el destino, tiene en cuenta las prácticas ambientales, sociales y de salubridad del hotel, operador turístico y/o servicios del destino. Para eso, investiga, busca información de la empresa, sus iniciativas de sostenibilidad y las certificaciones que posee.

-Una vez en el destino se preocupa por desplazarse de forma sustentable, utilizando bicicletas o realizando caminatas para conocer el lugar.

-Elije consumir alimentos de producción local y hacer compras en puestos donde los productos son fabricados artesanalmente.

-No desperdicia los recursos propios del lugar: ahorra agua y evita usar la electricidad.

-Contribuye a la interacción cultural, interesándose y explorando el folklore típico del destino.

-Pretende nutrirse de los conocimientos que el destino turístico tiene para ofrecer.

-Realiza un disfrute sustentable de los atractivos de la región, la naturaleza, la diversidad de especies y los ecosistemas característicos de la zona a través de actividades de escaso impacto ambiental.

-Está dispuesto a colaborar voluntariamente con el mejoramiento del enclave a través de la realización de actividades educacionales o ambientales.

-Una vez finalizado el viaje, comparte la experiencia con sus conocidos y amigos o incluso a través de redes sociales, fomentando la concientización ecoturística.

Para concluir podríamos decir que un turista tradicional llega a un destino arraigado a la idea de pensar qué tiene esa región turística para ofrecerle. 

En cambio, un ecoturista, desde el comienzo de su viaje se planteará qué puede hacer para ayudar/mejorar/ofrecer a ese destino como visitante.

¿Tendencia en auge o cambio de paradigma?

El turismo sustentable es sin dudas uno de los tipos de turismo que más ha crecido en los últimos años y se proyecta que el interés global por el mismo seguirá en aumento. Esto se debe al incremento en la concientización de la sociedad en cuanto a temas relacionados con la ecología, el medio ambiente,  la mejora de la calidad de vida, el consumo local, entre otros.

La principal razón que torna a la temática sustentable en el centro de reuniones y conferencias internacionales, se debe en gran medida a que el Planeta Tierra, nuestro hogar y el de nuestra descendencia, está manifestándose por el daño que el ser humano le ha venido causando durante todos estos años. Catástrofes naturales; mayores inundaciones, sequías e incendios; aumento de la temperatura global; deshielos e incremento del nivel del mar; inviernos más fríos y olas de calor sofocantes; se encuentran entre las consecuencias que suceden con mayor frecuencia.

Periódicamente se revela más información acerca del calentamiento global, la desertificación, la escasez de agua y alimentos, las cambiantes condiciones climáticas, los tipos de contaminación, etc.

Debido al panorama global, las personas comenzaron a preguntarse  qué hacer para revertir esta situación, cada uno desde su posición.

¿Cómo cambiar el paradigma de consumo hacia opciones que estén en concordancia con principios sustentables?

La respuesta a este cuestionamiento radica en la actitud que tomemos frente al problema, es decir, en el caso particular de los consumidores, será nuestra responsabilidad modificar el hábito de compra, eligiendo productos y servicios que coincidan con nuestros valores y cumplan con los requisitos de calidad, respeto por el ambiente y la sociedad.

Los turistas están modificando sus hábitos de consumo masivo hacia opciones menos exploradas y que estén en concordancia con principios sustentables y conservacionistas, que fomenten el empleo local y posean un fuerte arraigo hacia la cultura tradicional del lugar.

En el caso de la hotelería, los complejos turísticos deberán dar a conocer las acciones que llevan a cabo en pos de la sustentabilidad y responsabilidad social empresarial, ya que los turistas están cada vez más atentos a conocer las mismas y tener la posibilidad de elegir el destino de viaje con un propósito de colaboración, pertenencia y a sabiendas que haber hecho turismo en ese lugar fue beneficioso para cada una de las partes involucradas en la actividad.

Actualmente, las personas tienen acceso a mayor información; los consumidores han adquirido un poder nunca antes visto y manifiestan sus opiniones, deseos y expectativas con certera exigencia.

El mercado está cambiando y las organizaciones que quieran continuar siendo parte del mismo, deberán tener en cuenta las nuevas exigencias de la demanda y centrar en el usuario el diseño de sus estrategias.

“Las dos cosas que pueden cambiar la realidad de los negocios en la dirección correcta son la regulación del gobierno y las preferencias de los consumidores”. Daniel Goleman

¿A qué llamamos Hotel Sustentable?

Como bien sabemos el principal objetivo del hotel es satisfacer la necesidad de alojamiento que tengan los viajeros en un momento y espacio determinados. Pudiendo o no ofrecer servicios complementarios como gastronomía, esparcimiento, áreas de salud y relajación, etc.

El concepto de sustentabilidad en la hotelería hace referencia a la capacidad que tendrá el hotel para realizar su actividad comercial y cumplir con su cometido, teniendo en cuenta una serie de parámetros que favorecerán la conservación del atractivo turístico propio del lugar y la optimización de los recursos que utiliza la organización para su operativa diaria. Sosteniendo que la empresa debe mantener una relación equilibrada y cooperativa con el ambiente que la rodea para el beneficio de todas las partes involucradas y la posibilidad de aprovechamiento del patrimonio por las futuras generaciones.

Mediante la ejecución de las diferentes prácticas correspondientes a una planificación integral y a largo plazo, la empresa hotelera podrá perfeccionar su estrategia, en pos de un beneficio interdependiente, tanto para los creadores del proyecto como para el resto de los actores involucrados en esta actividad: colaboradores internos, huéspedes, proveedores, directivos, socios estratégicos, comunidad local, organizaciones no gubernamentales, asociaciones civiles y el gobierno municipal y regional. 

Prevenir los daños físicos, la contaminación ambiental y el deterioro de los espacios turísticos altamente susceptibles a las transformaciones del entorno, la demanda y el paso del tiempo, depende de la colaboración de todos los implicados en llevar adelante la industria turística e incluso de los propios visitantes del destino.

La idea es que todos formen parte de la misma estrategia turística sustentable a largo plazo y se involucren a tal punto de colaborar desde su posición, sea cual sea. Siempre se puede aprender, mejorar y cambiar en pos de un beneficio comunal, principalmente en lo que respecta al turismo, donde los turistas perciben una calidad sistematizada brindada por el resultado final de la experiencia en el destino.

Otra particularidad que se debe tener en cuenta es que el hotel puede ser concebido como sustentable desde sus orígenes, contemplando todas las características posibles, o bien adaptar su infraestructura y políticas incluso una vez estando en marcha.

A continuación se mencionan los conceptos fundamentales a tener en cuenta en la implementación de un plan de gestión para hoteles sustentables:

Hidroeficiencia: El agua es el recurso natural más preciado con el que contamos, es por  eso que su uso responsable es fundamental y debería ser ejemplo de respeto, concientización e innovación en el ahorro del mismo.

Energía: Los hoteles con una política establecida minimizan el uso de la energía convencional y fomentan el uso de energías renovables.

Reducción, reutilización y reciclaje de residuos en cada departamento del hotel.

-Fabricación de una compostera para desechos orgánicos.

Uso racional de maquinaria y equipos.

Utilización de conceptos de arquitectura orgánica, la cual a través de diferentes técnicas de diseño y construcción mejora las condiciones de aprovechamiento de espacios, luz, calefacción y refrigeración de ambientes.

Implementación de una huerta orgánica, consumo local, productos de estación y comidas autóctonas.

Innovación en el uso de materiales para la construcción del complejo habitacional.

Promoción de empleo local.

Programas de educación ambiental.

Capacitación de recursos humanos.

Contratación de proveedores locales.

Microemprendimientos en la comunidad.

Planes de ayuda, donación, inclusión social y voluntariado.

Participación directa en la promoción, conservación e investigaciones científicas del ecosistema de la región.

Realización de actividades de escaso impacto ambiental.

Fomento de la cultura ecológica y generación de conciencia por el respeto al medioambiente.

Para seguir pensando…

 

“El futuro del turismo y sus posibilidades de crecimiento se basan en la preservación de la calidad de los recursos naturales sobre los que se desenvuelve”. Miguel Ángel Vicente

¿Hacia dónde va Argentina como país turístico?

Rueda-de-la-Sustentabilidad-012-300x298

Hace poco más de diez años comenzó a desarrollarse en la Argentina, un crecimiento prolongado y constante del turismo receptivo.  A partir de la crisis del año 2001, la competitividad del dólar, al devaluarse la moneda nacional, produjo que el país se posicionara en la industria turística internacional, provocando un notable incremento del producto bruto interno y la llegada de millones de turistas por año.

Turistas que rápidamente comenzaron a explorar esta región primitiva en ofertas de infraestructura y servicios para atender una demanda en plena expansión. De allí surgió la necesidad de ser un país preparado para responder a estos nuevos requerimientos; así nacieron, mejor dicho, se afianzaron, carreras universitarias como el turismo y la hotelería. Indudablemente había que perfeccionarse y comenzar a profesionalizar la industria turística en la Argentina.

Hoy en día, miramos un poco para atrás y vemos como ha ido formándose el país en materia de turismo, con su millar de atractivos naturales, culturales, históricos y arquitectónicos; una diversidad de climas y ecosistemas únicos a nivel mundial y una infraestructura de apoyo preparada para atender a la demanda existente.

Ahora bien, a más de 10 años de aquel primer despertar hacia algo más que una breve racha turística, nos enfocamos en otro aspecto que ha quedado relegado por los gobiernos de turno e incluso por la mayoría de las empresas turísticas y hoteleras del país.

¿Cómo estamos gestionando nuestros recursos naturales en esta afianzada Argentina turística?

A mi entender esta pregunta está relacionada con cuestiones fundamentalmente actitudinales, caracterizadas por la conveniencia política e incluso por el desinterés, por parte de algunas empresas turísticas-hoteleras del país. Sin embargo, en algunos casos, el desconocimiento podría ser alegado debido a la poca concientización en cuanto al tema y la importancia del mismo.

Básicamente el principal recurso con el que cuenta el turismo para desplazar a miles de personas fuera de sus lugares de origen por un tiempo determinado, es el atractivo que se ofrece en el destino, ya sea este natural, cultural, científico, etnológico, histórico o arquitectónico.

Sin ninguna duda, la capacidad del atractivo para ser competitivo y captar turistas estará íntimamente ligada al estado del mismo, es decir, que los posibles factores de riesgo como la contaminación o el deterioro ambiental, son claves para los turistas a la hora de determinar su destino de viaje, ya que un sitio con semejantes particularidades estaría condenado al fracaso rotundo, peligraría su continuidad en el tiempo y, por lo tanto, la consecuencia futura sería la desaparición del destino y toda su planta turística.

Debido  a esta argumentación de la importancia del atractivo propio de una región, me pregunto por qué tanto los gobiernos como las empresas turísticas y los hoteles involucrados en la industria no toman las suficientes medidas para la conservación y protección de los atractivos y recursos con los que cuentan para desarrollarse turísticamente. ¿Acaso no son estos el centro de la cuestión en materia de turismo?

Aunque para muchos de los actores implicados esto no sea así y su objetivo primordial esté fundamentado por una óptica cortoplacista basada en la obtención de rentabilidad en el menor período de tiempo posible, lógicamente para muchas otras empresas lo es.

Por esta razón, este blog tendrá entre sus objetivos, dar a conocer aquellas empresas turísticas que saben ser rentables y exitosas, teniendo en cuenta el entorno natural, cultural y social donde se encuentran inmersas, convirtiéndose en empresas diferentes, en el mejor sentido de la palabra, pero fundamentalmente sustentables.