Eco Hostería Del Nómade

Cuando estaba terminando la carrera Administración Hotelera, decidí hacer mi tesis de grado sobre aquellos hoteles que tuvieran una visión de negocio sustentable desde su concepción.

Tomé de ejemplo algunos pocos hoteles de la Argentina, el tema de la sustentabilidad recién se empezaba a escuchar y la mayoría habían comenzado hacía muy poco tiempo.

Sin embargo, ningún propietario dudó en ayudarme con información detallada o incluso en dejarme recorrer las instalaciones de los complejos turísticos en los que estaba interesada.

Hoy dia, luego de 4 años de haber finalizado mis estudios, vuelvo a tomar contacto con uno de esos hoteles que llamó particularmente mi atención por representar tanto en la teoría como en la práctica lo que significa el concepto de Hotel Sustentable.

La Eco Hostería Del Nómade, es el proyecto personal de Alejandro y Cecilia, fotógrafos y documentalistas de aventura, fauna y naturaleza, quienes luego de años de viajar por el mundo haciendo lo que más les gusta, llegaron a Puerto Pirámides con el sueño de concebir un lugar para recibir a viajeros como ellos. Con mucho respeto por el ambiente, crearon la hostería ubicada en la única localidad dentro de la Reserva Natural Península Valdés, Patrimonio Natural de la Humanidad.

Desde sus inicios aplicaron conceptos de aprovechamiento energético, incorporación de paneles solares, reutilización de las aguas, con el objetivo de minimizar el impacto que pudieran ocasionar en este destino prístino.

Debido a este concepto de política sustentable global para gestionar la hostería, salieron ganadores del primer premio en el concurso de los Hoteles más Verdes de Argentina en el año 2012. Un reconocimiento nacional sumamente merecido, que en las propias palabras de Alejandro los incentiva a seguir siendo sustentables.

Con 8 habitaciones dobles y 2 apartamentos turísticos, Del Nómade ofrece confort y servicio personalizado en un marco de armonía y simplicidad. La hostería es famosa por sus desayunos artesanalescaseros con productos orgánicos de la zona.

Sin dudas la observación de ballenas es la estrella principal del catálogo de actividades que ofrece Península Valdés. La temporada de avistaje de la ballena franca austral comienza en Junio y se extiende hasta el mes de Diciembre. Otras actividades que se desarrollan con mucho éxito en esta región de la Patagonia Argentina son: travesías en kayak, buceo con lobos marinos, avistaje de aves, pingüinos, orcas, delfines y elefantes marinos.

La mejor época para visitar Península Valdés es de Septiembre a Abril, la Eco Hostería Del Nómade, se prepara para abrir sus puertas una temporada más el próximo 15 de Agosto.

Para conocer más detalles del concepto sustentable, aprender un poco mejor acerca del destino y reservar alojamiento, no dejes de visitar el sitio web de Eco Hostería Del Nómade:

https://ecohosteria.com.ar/es/

Galería

Sabías que…?

En este post, compartimos una serie de imágenes con breves frases para tomar consciencia sobre las consecuencias de nuestras acciones.

¿Qué opinas?

 

Eco Artesanía en Puerto Natales

Cuando comencé con la idea de hacer un blog sobre los lugares que visito, las empresas y organizaciones que llevan a cabo prácticas responsables con el ambiente y en definitiva todo lo que está ocurriendo en materia de sustentabilidad en el turismo regional, me encontraba de viaje laboral en San Martín de los Andes, aún sin una idea exacta de cuál sería mi próximo destino.

Hoy día, un año después, con la certeza de haber encontrado el lugar soñado para vivir y como dice aquel poeta Mario Moreno“En ti no nací y te quiero“, refleja mi pensar y sentir actual en este mágico paraje patagónico llamado Puerto Natales.

Para los que aún no lo conocen, Puerto Natales es la capital de la provincia de Última Esperanza, situada bien al sur, casi que se cae del mapa, en la XII Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. Sus características, más de pueblo que de ciudad, encierran las tradiciones típicas de una población de aproximadamente 20.000 habitantes que ha sido testigo de variadas corrientes migratorias y diversas culturas las cuales han influido haciendo que sus pobladores cuenten con hábitos adquiridos de los inmigrantes chilotes, europeos, y de la corta distancia que separa esta tierra de la hermana Argentina.

Entre los natalinos, conocí a Daniela Paz, una artesana autóctona, nacida, criada y que sigue eligiendo día a día a Puerto Natales como su lugar para vivir y trabajar, más allá de las adversidades propias que trae aparejada la vida diaria en esta región, enfrentando la lejanía, el frío, el viento y las pocas horas de luz en el invierno.

Arte Sana:

Daniela Paz Quezada Barría es la creadora de la marca Hijos de la Patagonia una iniciativa local que nace por casualidad, en propias palabras de la artesana, intentando representar a través de piezas únicas hechas con materiales, en su mayoría reutilizados y transformados, la verdadera sencillez y etnia heredada de los pueblos originarios de estas tierras en el pasado.

Luego de su paso por la Universidad de Magallanes, incursionando en la hotelería y el turismo, Daniela comenzó a trabajar en el pueblito artesanal local, donde conoció mucha gente y redescubrió su verdadera pasión y talento innatos.

Tras dos años de arduo trabajo, decidió desvincularse y lanzarse al mercado laboral por sus propios medios. Con mucho esfuerzo y más creatividad que recursos, esta auténtica artesana local ya lleva 12 años de carrera en ascenso y un bagaje de cientos de creaciones, desde llaveros; eco máscaras; eco bolsos, carteles y señaléticas; eco puff, hechos con neumáticos en desuso; hasta las figuras estrella de su colección: los autoctonitos y autoctonotes, confeccionados con maderas nobles como la lenga, el ñirre, el ciprés e inspirados en diseños de las etnias patagónicas ancestrales.

Estilo de Vida:

Llevar adelante una vida sustentable en las prácticas cotidianas, puede resultar difícil para aquellas personas que no están acostumbradas o que no saben por dónde comenzar. Según cuenta Daniela, sus acciones ya se convirtieron en hábitos.

Por ejemplo no suele salir de su casa sin una bolsa reutilizable o mochila, porque siempre habrá algo que traer de paso.

Tener sus propias plantaciones, fomentar el intercambio de semillas entre vecinos, hacer compost con los residuos orgánicos y básicamente buscarle un nuevo uso creativo a las cosas, con el objetivo de que no terminen en la basura, es moneda corriente para esta artesana natalina.

¡Muchas gracias Daniela Paz por quedarte a compartir tu talento en Puerto Natales!

 

Para más información, consultas, sugerencias y compras ingresar en http://autoctonitos.mex.tl

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Feria Verde: El Lado B

Semanas atrás se llevó a cabo la Feria Verde “Soluciones Sustentables para el Hogar” organizada por la Agencia Verde y patrocinada por el Ministerio de Medio Ambiente de Chile.

El encuentro que dio cita en la Plaza O’Higgins de Viña del Mar, fue el tercero de una serie itinerante que también se repitió el  3, 4 y 5 de octubre en la sede Bellavista de la Universidad Andrés Bello en Santiago.

Los asistentes, consumidores, familias y curiosos, pudieron acceder con entrada liberada a la variada oferta de productos y servicios artesanales, orgánicos y ecológicos a incorporar en la vida cotidiana, con el objetivo de optimizar recursos y cuidar el ambiente.

Entre los stands expositores hubo productos de todo tipo. Los artículos de belleza personal que se ofrecieron como opciones ecológicas fueron desde shampoo y bálsamo biodegradables, jabones artesanales hasta cremas de exquisitas esencias naturales.

La opción gastronómica que se destacó fue el puesto de panes y queques caseros hechos con harina integral y cereales como la quínoa, a precios súper accesibles.

Los productos apícolas, el vino orgánico y la cerveza artesanal encabezaron la lista de los stands más visitados.

Para los concurrentes que iban a buscar opciones sustentables para el hogar, el producto que sin dudas se llevó los aplausos fue la compostera hogareña de Chile Compost. Este artefacto, cómodo, discreto y fácil de transportar, permite reciclar los desechos orgánicos de la cocina y el jardín convirtiéndolos en abono para las plantas. Sólo hay que buscarle el lugar indicado y animarse a probarlo.

La gente de Venergía también dijo presente en el evento presentando sus paneles solares de larga duración que otorgan una mayor vida útil y satisfacción del cliente.

Como en toda Feria Verde no faltaron los stands de aromaterapia, homeopatía y otras terapias alternativas que cada vez van tomando mayor protagonismo entre los consumidores conscientes.

Durante las tardes se ofrecieron diferentes talleres abiertos al público en general.

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Lo mejor:

Que haya un espacio donde las personas tengan la oportunidad de dar a conocer sus emprendimientos y que a su vez estos traten de ser sustentables e innovadores en su rubro, contando con el apoyo del gobierno nacional, la financiación privada y el interés de los consumidores, creo que es el principal motivo que me lleva a afirmar que se siga fomentando este tipo de acontecimientos, ya que de a poco y con esfuerzo logrará sensibilizar a la población de que está cambiando la forma de producir y por lo tanto de comprar.

Lo que podría mejorar:

Muchas veces sucede que las empresas etiquetan como “verdes” o “ecológicos” a sus productos y servicios para conseguir la atención de los consumidores responsables y de esa forma ampliar su nicho de mercado. Cuando esta autodenominación no está del todo en lo correcto es lo que comúnmente llamamos greenwashing o publicidad engañosa.

Ahora bien, ¿Cómo darnos cuenta si estamos siendo víctimas de una catalogalización falsa?

Pues lo que debemos hacer es simplemente investigar sobre el producto/servicio que nos ofrecen y las ferias son la mejor opción, ya que muchas veces nuestro interlocutor es el propio dueño o representante directo de la marca.

Así mismo me sucedió con el stand de los artículos hechos con caña de bambú, los cuales se ven muy atractivos a la vista, pero cuando comencé a preguntar de donde provenía el material para fabricar esos productos, descubrí que la madera empleada es de origen canadiense y luego es enviada a China para su manufactura. Como último eslabón de la cadena, los productos terminados son traídos a Chile luciendo su etiqueta ecológica.

Parece que esta empresa no tiene muy claro el concepto de huella de carbono o básicamente la cantidad de recursos naturales que se desperdician fabricando un producto que da la vuelta al mundo antes de llegar al mercado local y no deja de ser otra ganga made in china.

El dato:

La organización goodguide.org ofrece una plataforma virtual para conocer si lo que compramos cumple con los tres aspectos básicos de la sustentabilidad: ecología, salud y sociedad. Si bien muchos de ellos son productos norteamericanos, también son muy fáciles de encontrar en las góndolas latinas. http://www.goodguide.com/

Mis días en el Proyecto de Conservación: Parte IV

La tarde cae de a poco y los rosados se alejan para dar paso a los azules oscuros que presagian la noche estrellada que se avecina. La marea avanza dejando sólo el rastro efímero de la blanca espuma sobre la orilla. La tarde me tira un beso de despedida al mismo tiempo que la luna sonriente me saluda con un guiño de ojos. La noche ha entrado en escena.

Hoy fue el día en que caminé por los senderos ocultos jungla adentro, guiada por los pasos de los que ya han transitando ese camino con el mismo rumbo. Entre palmeras, árboles milenarios y tierra colorada, salté piedras, crucé varias veces el arroyo y finalmente llegué a conocer la famosa cascada de Montezuma. Un imponente salto de agua de más de diez metros se presentó ante a mí y me siento agradecida por haber contemplado tanta belleza natural en su estado más puro.

Cascada de Montezuma

La noche de ayer será otra aventura para recordar. A eso de las 6 de la tarde comenzó el aguacero que seguido de relámpagos, rayos y truenos, se convirtió rápidamente en la tormenta más fuerte de mi mes viviendo en Costa Rica.

Mi horario de trabajo en el vivero era de 12 de la noche a 6 de la mañana. Desperté pasadas las 23:30 hs. exaltada por el ruido de la lluvia cayendo bruscamente contra el techo de chapa de la casa.

Me asomé al porche y noté que el agua ya había entrado por entremedio de los agujeros de las rejas, mojando los pocos papeles de diario que pretendían cubrir las baldosas amarillas de la entrada. Intenté prender la luz, pero fue en vano, pues había estado cortada desde las primeras horas de la tarde.

Mi compañero de turno, Jacob, estaba listo para partir, así que me cambié y salimos protegidos por un paraguas que poco nos cubría a ambos. Al dar unos pasos para ingresar al camino que nos llevaría al vivero, advertimos que el pequeño arroyo que pasa junto a la casa había crecido convirtiéndose en algo parecido a un caudaloso río con una fuerte corriente que desembocaba en el mar.

Sin dudarlo, desistimos de tomar ese camino y acordamos esperar un poco a que parara la lluvia. El problema era que Karen y Matt habían estado trabajando en el turno anterior, por lo que estaban esperando en el vivero que los fuéramos a reemplazar.

Fue así que ambos decidimos regresar al camino e intentarlo una vez más. Lamentablemente no fue posible atravesarlo, así que junto a las coordinadoras, María y Marina, emprendimos la caminata hacia la playa para intentar pasar por allí.

Las luces de las calles permanecían cortadas, así que nos lográbamos alumbrar apenas con nuestras linternas. Luego de dos cuadras llegamos a la playa donde el panorama no se veía mucho mejor. La marea estaba subiendo con prisa, por lo que nuestras decisiones debían ser apresuradas.

Seguimos caminando entre las rocas, empapados por la lluvia y el viento, hasta que llegamos a la desembocadura del arroyo en cuestión. El cauce que se había formado era inmenso, por lo que acordamos cruzarlo tomados de las manos. La primera que se atrevió fue María, seguida por mí que avanzaba lentamente dando cuidadosos pasos, un poco más atrás venían Marina y Jacob.

Llegamos al otro lado todos a salvo y rápidamente comenzamos a caminar en dirección al vivero. Allí esperaban impacientes nuestros compañeros, quienes pensaron que no serían relevados en toda la noche.

Ellos también contaron que sufrieron muy de cerca el temporal, ya que las olas eran gigantes y rompían a pocos metros de la entrada del vivero. Además de que la lluvia había terminado de mojar el poco espacio que quedaba seco.

La noche fue más larga que de costumbre, la lluvia persistió hasta por lo menos el amanecer y no tuvimos oportunidad de ver ninguna tortuga que compensara tanto esfuerzo.

Volviendo a la casa por la mañana, pude observar los rastros de lo que fue una noche que de seguro no olvidaré por un buen tiempo.

Árboles caídos, troncos de madera quebrados, cocos y hojas desparramados por doquier y el mar que aún conserva el color marrón de su mezcla con el agua del río, fueron el escenario de esa mañana.

Playa Montezuma

El domingo visitamos junto con Gill, Karen y Leslie la Reserva Natural Absoluta Cabo Blanco. En nuestro paseo por entremedio de especies arbóreas que permanecen en el lugar hace miles de años, tuvimos la oportunidad de observar monos cariblancos, pizotes, pelícanos y hasta una serpiente venenosa típica de esta región llamada cascabel.

Luego de una exigente caminata de aproximadamente 2 hs. finalmente llegamos a la paradisíaca playa que nos habían prometido. Las arenas eran más finas que las de Montezuma. El Océano Pacífico en su punto más al sur de la Península de Nicoya, nos refrescó con sus aguas cálidas y cristalinas.

Recorrer un área protegida, requiere aceptar ciertas normas que los turistas se comprometen a cumplir, con el objetivo de que el impacto ambiental de las visitas afecte mínimamente el espacio que se pretende conservar.

Me pongo a pensar que los seres humanos en nuestro paso por el Planeta Tierra, deberíamos actuar de la misma forma que al visitar un área protegida: disfrutar de la majestuosidad de los atractivos naturales, sin provocar ningún tipo de degradación ambiental, teniendo en cuenta que los próximos visitantes tengan la misma oportunidad de conocer el sitio tal cual es.

Sé que es una utopía, ya que en los últimos años de historia de la humanidad hemos destruido en proporciones irreversibles los ecosistemas que han sustentado la vida en el Planeta Tierra desde sus inicios.

Sin embargo, es mi objetivo, trabajar desde la comunicación y concientización para dar a conocer la otra cara de la realidad. Personas dispuestas, creativas y proactivas con una misión de conservación aferrada a su pensar y accionar cotidiano.

Para todos ellos y los que de a poco se comenzarán a sumar, dedico estos textos con el afán de que entre todos, trabajando conjuntamente, modifiquemos nuestras conductas, nuestros hábitos más dañinos con el ambiente y en definitiva contra nosotros mismos y forjemos una vuelta a las RAÍCES.

10 Consejos para Ecoturistas y Viajeros Voluntarios

1) ¡VIAJA LIVIANO!

Creernos y sentirnos libres es una de las sensaciones más buscadas al emprender un viaje.  Cargar con poco equipaje nos otorga mejor movilidad y menos preocupaciones.

2) UTILIZA MEDIOS DE TRANSPORTE ALTERNATIVOS

Preferir los autobuses, trenes y shuttle compartidos a los costosos taxis nos permite ahorrar dinero y participar con los locales en su forma habitual de trasladarse. Siempre que puedas camina, anda en bicicleta y haz paseos a caballo.

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3) INVESTIGA SOBRE TU HOSPEDAJE:     

Conocer si los dueños son locales o extranjeros, las prácticas ambientales que realizan y cómo tratan a su personal, son algunas de las consideraciones a tener en cuenta para saber si nuestro dinero realmente va a ayudar a la comunidad del lugar.

4) PRUEBA LA GASTRONOMÍA LOCAL:

Ten la oportunidad de probar comidas y bebidas típicas del lugar. Elige los pequeños restaurantes, la cocina casera, orgánica y los productos de estación.

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5) ELIGE COMPRAR ARTESANÍAS:

Si vas a llevar souvenirs, nada mejor que los hechos a mano por artesanos locales y con materiales autóctonos. Visita ferias y comercios atendidos por sus dueños. Recuerda llevar tu bolsa de tela reutilizable.

6) REALIZA ACTIVIDADES DE ESCASO IMPACTO AMBIENTAL:

Disfrutar responsablemente de la naturaleza y los atractivos turísticos que nos ofrece el destino es nuestro deber como viajeros conscientes. Trekking, Biking, Kayaking, Bird Watching, Horseback Ridings, actividades deportivas y visitas a parques nacionales son algunas de las tantas opciones a elegir.

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7) FOMENTA EL INTERCAMBIO DE CULTURAS Y SABERES:

Respetar las diferentes tradiciones e interesarse en la cultura local es una actividad clave para un ecoturista abierto a los nuevos descubrimientos. Charla con los pobladores y comparte las propias costumbres de tu lugar.

8) APRENDE UN NUEVO IDIOMA:

Viajar nos brinda innumerables beneficios y en muchos casos la posibilidad de aprender otro idioma diferente al de tu lugar.  Deja a un lado la vergüenza y practica lo que más puedas. Si estas viajando por destinos con los que compartes tu misma lengua, siempre es curioso aprender nuevas palabras y expresiones.

9) COMPARTE TU EXPERIENCIA:

Enseñarle a los demás nuestro aprendizaje nos hace dar cuenta del crecimiento personal y la madurez que adquirimos. Mostrar fotos es sencillo por estos días. La próxima vez que viajes esmérate en llevar un diario, escribir cartas y enviar postales. Tu familia y amigos te lo agradecerán mucho más.

10) DISFRUTA TU VIAJE:

Vivenciar un viaje es siempre una experiencia positiva y enriquecedora. Atesora cada momento en tus recuerdos, capta cada paisaje en el álbum de tu memoria. Agradece, medita y reflexiona. Marca la diferencia, involúcrate y sé más que un simple testigo…

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La Educación Ambiental y el Turismo Sustentable

“No podemos abordar la batalla para salvar las especies y sus entornos

sin forjar un vínculo emocional entre nosotros y la naturaleza, por la simple razón que no podemos militar la defensa de algo sin apreciarlo”

(Stephen Jay Gould)

La Educación Ambiental es entendida como “un proceso permanente a través del cual los individuos y la comunidad toman conciencia de su medio y adquieren los conocimientos, los valores, la competencia, la experiencia y la voluntad de actuar en forma individual o colectiva en la resolución de los problemas ambientales presentes y futuros.” (Conferencia Intergubernamental de Educación Ambiental de Tbilisi, Georgia. 1977).

Actualmente, la Educación Ambiental provee herramientas para comprender los problemas ambientales desde un enfoque interdisciplinario, basado en la idea de que los ciudadanos amplíen su campo de conocimiento en esta materia. A través de un lazo emocional que se establezca con el ambiente y su percepción del mismo, cada individuo tome una posición más comprensiva y pueda a través de su papel en la sociedad, aplicar soluciones prácticas a los problemas ambientales que afectan a su entorno cercano, por ejemplo su hogar, empresa, barrio y comunidad.

La Educación Ambiental y el Turismo Sustentable se fundamentan en los mismos principios:

-Que la sociedad posea un mayor nivel de comprensión y reflexión a la hora de relacionarse con el ambiente que lo rodea.

-Proveer una mayor equidad y disminuir la brecha económica y cultural.

Colaborar con el respeto entre los pueblos y facilitar el entendimiento entre culturas.

Ofrecer un instrumento de cambio social y proveer mayor creatividad para buscar soluciones prácticas a los problemas ambientales de nuestra época y del futuro.

El Turismo Sustentable tiene entre sus objetivos que tanto los turistas, como el gobierno y los empresarios del rubro, tomen conciencia que el atractivo natural y ambiente de una región turística es el motor de la actividad. Por lo que la prevalencia de este atractivo en buen estado, será determinante para que pueda ser aprovechado turística y económicamente.

Es debido a esto, que la Educación Ambiental puede colaborar con el desarrollo turístico sostenible de un destino, otorgando a los profesionales y actores implicados en la actividad turística, herramientas para llevar adelante un equilibrio entre las necesidades del ser humano y la conservación del ambiente que lo rodea.

A través del empleo de los instrumentos que ofrece la Educación Ambiental, la sociedad en su conjunto: Estadoorganizaciones, individuos; tendrían la capacidad de modificar su conducta desde una concepción profunda y optar por mantener una relación con el ambiente más armoniosa y en definitiva sustentable, es decir que pueda perdurar en el tiempo para las futuras generaciones.

Como veníamos explicando, la Responsabilidad de solucionar los problemas ambientales que nos afectan es compartida entre todos los miembros de una sociedad.

En primer lugar, el Estado tiene la obligación de conservar el ambiente y los recursos naturales de su territorio, esto también depende del grado de contaminación que provoque cada país, ya que a mayor daño corresponde mayor responsabilidad.

En segundo lugar, tenemos a los habitantes de una sociedad, partiendo de la idea que cada uno puede colaborar con la causa desde su posición, sea cual sea:

-Agrupados en ONG’s que se esfuerzan por concientizar, motivar e informar sobre la situación ambiental actual y las posibles soluciones que se pueden llevar adelante entre todos;

-Los miembros de la comunidad educativa, quienes a través de sus enseñanzas pueden sensibilizar a los alumnos, generando en ellos un vínculo afectivo con la naturaleza que les permitirá tomar decisiones autónomas sobre el cuidado y la conservación para prevenir futuros daños ambientales;

-Los hogares, el ámbito por excelencia para educar en familia los valores sociales y culturales de respeto hacia la naturaleza y los seres del planeta;

-Los empresarios, quienes pueden optar por brindar productos/servicios que estén en concordancia con principios sustentables y llevar a la práctica acciones tanto ecológicas como socialmente responsables;

-Los consumidores, siendo capaces de modificar el hábito de compra, eligiendo productos y servicios que cumplan con los requisitos de calidad, respeto por el ambiente y la sociedad.

Juntos tenemos el poder de cambiar lo que no nos gusta y sabemos que perjudica el Planeta Tierra y a los seres que vivimos en él. Erradiquemos entre todos la idea de que desde nuestro humilde lugar no somos capaces de generar un cambio de conciencia y no dejemos que las grandes empresas manejen nuestra vida como quieren…

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¿Es Correcto Autodenominarse Sustentable?

Crítica a Nota del diario La Nación – 11/01/2013 – “Turismo Responsable: Crece la Red…”  (por Florencia Oriolo):

Lea primero: http://www.lanacion.com.ar/1544597-turismo-responsable-crece-la-red-de-hoteles-con-paneles-solares-huertas-y-reciclado-de-residuos

En los últimos años, el aumento de conciencia sobre cuestiones ambientales y sociales en actividades turísticas y hoteleras, ha provocado que las empresas lleven a cabo iniciativas para reducir el impacto negativo de su operativa diaria.

Acciones como la utilización de principios de arquitectura orgánica, hidroeficiencia, implementación de energías alternativas, reducción y separación de residuos, entre las más destacadas, proliferan como las nuevas tendencias de buenas prácticas.

Ahora bien, para hablar de turismo responsable debemos contemplar otros aspectos más allá del ecológico, como lo son el entorno social, cultural, económico, las comunidades locales, los proveedores, las instituciones públicas, las organizaciones sin fines de lucro, los organismos gubernamentales y los turistas. Es decir, todos los actores partícipes de la actividad turística en una región determinada.

El turismo responsable se clasifica dentro del turismo sustentable, el cual es entendido como un turismo que desarrolla su actividad de forma equitativa, respetuosa y en consonancia con el ambiente y la sociedad; pretende generar beneficios cuali y cuantitativos para cada una de las partes involucradas, así como experiencias enriquecedoras y participativas para los turistas.

La razón de ser del turismo sustentable está basada en poder conjugar dos aspectos que parecieran incompatibles para la sociedad actual: la explotación de una actividad económica como el desarrollo turístico de un destino y el manejo responsable de los recursos naturales y culturales de dicho lugar.

Promoviendo con el ejemplo la conservación del atractivo y realizando acciones concretas por su perduración en el tiempo, con el objetivo de que pueda ser disfrutado tanto en el presente como en el futuro.

Los hoteles y las empresas turísticas que pretendan dar a conocer las acciones que realizan en concordancia con principios sustentables y responsables, deberían llevar a cabo un plan de acción con pautas concretas a implementar, en pos de la optimización de recursos; mejoramiento de la calidad de vida de los colaboradores internos y externos; conservación del patrimonio y atractivos turísticos de la zona; generación de conciencia por el respeto al medioambiente, fomento de actividades turísticas de escaso impacto ambiental, entre las principales.

Llamarse sustentablea sí mismo es más que el mero hecho de realizar acciones aisladas que no sean parte de una gestión planificada con objetivos reales, medibles y viables, ya que muy bien sabemos esto sólo conducirá a lograr resultados en el corto plazo. 

Es por ello que cuando veamos a un hotel autoproclamarse sustentabletenemos la obligación de preguntar, investigar, analizar, no quedarnos sólo con lo que nos muestran, “acciones de marketing verde” la mayoría de las veces. Es nuestra responsabilidad como consumidores de ese servicio exigir a las empresas mayor integridad entre lo que comunican y verdaderamente realizan.

El Rol del Turista en el Turismo Sustentable

 “El Ecoturismo se ocupa de la relación entre la humanidad y la naturaleza, e intenta lograr que esa relación sea más equitativa”.

Stephen Wearing & John Neil

En este post hablaremos de los consumidores de turismo sustentable, que de ahora en más llamaremos Ecoturistas.

Como es de suponer, estos turistas no son para nada consumidores tradicionales, sino que sus principales motivaciones de viaje se sustentan en cuestiones más profundas que la elección de un destino simplemente por el impulso que conlleva la utilización del ocio y tiempo libre.

Algunas de las premisas básicas que congregan a los ecoturistas son:

-El creciente interés por visitar zonas vírgenes, selváticas, áreas protegidas o poco amenazadas por el hombre.

-Realizar actividades interpretativas y con un alto contenido educacional, como la observación de flora, fauna, ecosistemas y biodiversidad.

-Vivenciar nuevas experiencias, estilos de vida, costumbres y conocer gente que comparta esos valores.

-Tener la garantía de que el aporte económico que se está realizando a través del turismo en una región determinada, realmente será fuente de ingresos para la comunidad en su conjunto.

Niveles de Ecoturismo

Fuente: John Shores.

Nivel 0: Requiere que los viajeros reciban una mínima concientización acerca de la fragilidad de los ecosistemas que visitarán. Los viajes “incidentales” en la naturaleza se calificarían en este nivel.

Nivel l: Requiere que exista un flujo positivo de dinero entre el ecoturista y los ecosistemas visitados. Esto puede ser a través de contribuciones, o que una parte de impuestos aeroportuarios se destinen a áreas protegidas, o alguna otra forma de contribución por parte del visitante para la conservación.

Nivel II: Requiere que el ecoturista se involucre en forma personal en la conservación del medio ambiente. Algunos tours se han organizado alrededor de actividades para plantar árboles, o recolectar basura en zonas visitadas.

Nivel III: Requiere que se certifique que el sistema total del tour sea benigno para el medio ambiente. El análisis del sistema debe incluir, por lo menos el transporte, así como la comida y el alojamiento. Este nivel requiere demostrar que el efecto neto de la presencia del viajero sea neutral o positivo.

Nivel IV: Requiere demostrar que el impacto del viajero sea positivo. Debe haber esfuerzos para usar tecnología apropiada, reducir el consumo de energía, reciclar, establecer agricultura orgánica, fomentar métodos sustentables de aprovechamiento, y fijar una contribución personal para restablecer ecosistemas degradados.

Nivel V: Significa un viaje donde todo opera en forma ambientalmente sana. Esto incluye la propaganda, el transporte, el alojamiento, los alimentos y el tratamiento de todos los residuos. Este nivel debe ser la meta global para todos los que apoyan el ecoturismo.

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 Tipos de Ecoturistas

Fuente: Kreg Lindberg.

1.      Ecoturista Ocasional: Aquel turista que elige un tour de ecoturismo, casi de forma accidental, como parte de un paquete de actividades.

2.     Ecoturista de Hitos Naturales: El turista que visita ciertos puntos fundamentales del ecoturismo, para salir de la rutina de los viajes habituales.

3.     Ecoturista Interesado: Es el que busca específicamente este tipo de viajes por una verdadera motivación intrínseca.

4.     Ecoturista Entregado: Se trata de investigadores, científicos o estudiosos de la naturaleza, así como personas con vocación ambiental, que quieren aprender o ayudar a la conservación del medio ambiente.

 Ética del Ecoturista Responsable

-Organiza el viaje tratando de utilizar lo menos posible el uso de aviones o automóviles, recurriendo a otras opciones como los medios de transporte masivos: barcos, trenes, buses, etc.

-Empaca sólo lo necesario, evitando la generación innecesaria de residuos.

-Al realizar una reserva previa en el destino, tiene en cuenta las prácticas ambientales, sociales y de salubridad del hotel, operador turístico y/o servicios del destino. Para eso, investiga, busca información de la empresa, sus iniciativas de sostenibilidad y las certificaciones que posee.

-Una vez en el destino se preocupa por desplazarse de forma sustentable, utilizando bicicletas o realizando caminatas para conocer el lugar.

-Elije consumir alimentos de producción local y hacer compras en puestos donde los productos son fabricados artesanalmente.

-No desperdicia los recursos propios del lugar: ahorra agua y evita usar la electricidad.

-Contribuye a la interacción cultural, interesándose y explorando el folklore típico del destino.

-Pretende nutrirse de los conocimientos que el destino turístico tiene para ofrecer.

-Realiza un disfrute sustentable de los atractivos de la región, la naturaleza, la diversidad de especies y los ecosistemas característicos de la zona a través de actividades de escaso impacto ambiental.

-Está dispuesto a colaborar voluntariamente con el mejoramiento del enclave a través de la realización de actividades educacionales o ambientales.

-Una vez finalizado el viaje, comparte la experiencia con sus conocidos y amigos o incluso a través de redes sociales, fomentando la concientización ecoturística.

Para concluir podríamos decir que un turista tradicional llega a un destino arraigado a la idea de pensar qué tiene esa región turística para ofrecerle. 

En cambio, un ecoturista, desde el comienzo de su viaje se planteará qué puede hacer para ayudar/mejorar/ofrecer a ese destino como visitante.

¿Tendencia en auge o cambio de paradigma?

El turismo sustentable es sin dudas uno de los tipos de turismo que más ha crecido en los últimos años y se proyecta que el interés global por el mismo seguirá en aumento. Esto se debe al incremento en la concientización de la sociedad en cuanto a temas relacionados con la ecología, el medio ambiente,  la mejora de la calidad de vida, el consumo local, entre otros.

La principal razón que torna a la temática sustentable en el centro de reuniones y conferencias internacionales, se debe en gran medida a que el Planeta Tierra, nuestro hogar y el de nuestra descendencia, está manifestándose por el daño que el ser humano le ha venido causando durante todos estos años. Catástrofes naturales; mayores inundaciones, sequías e incendios; aumento de la temperatura global; deshielos e incremento del nivel del mar; inviernos más fríos y olas de calor sofocantes; se encuentran entre las consecuencias que suceden con mayor frecuencia.

Periódicamente se revela más información acerca del calentamiento global, la desertificación, la escasez de agua y alimentos, las cambiantes condiciones climáticas, los tipos de contaminación, etc.

Debido al panorama global, las personas comenzaron a preguntarse  qué hacer para revertir esta situación, cada uno desde su posición.

¿Cómo cambiar el paradigma de consumo hacia opciones que estén en concordancia con principios sustentables?

La respuesta a este cuestionamiento radica en la actitud que tomemos frente al problema, es decir, en el caso particular de los consumidores, será nuestra responsabilidad modificar el hábito de compra, eligiendo productos y servicios que coincidan con nuestros valores y cumplan con los requisitos de calidad, respeto por el ambiente y la sociedad.

Los turistas están modificando sus hábitos de consumo masivo hacia opciones menos exploradas y que estén en concordancia con principios sustentables y conservacionistas, que fomenten el empleo local y posean un fuerte arraigo hacia la cultura tradicional del lugar.

En el caso de la hotelería, los complejos turísticos deberán dar a conocer las acciones que llevan a cabo en pos de la sustentabilidad y responsabilidad social empresarial, ya que los turistas están cada vez más atentos a conocer las mismas y tener la posibilidad de elegir el destino de viaje con un propósito de colaboración, pertenencia y a sabiendas que haber hecho turismo en ese lugar fue beneficioso para cada una de las partes involucradas en la actividad.

Actualmente, las personas tienen acceso a mayor información; los consumidores han adquirido un poder nunca antes visto y manifiestan sus opiniones, deseos y expectativas con certera exigencia.

El mercado está cambiando y las organizaciones que quieran continuar siendo parte del mismo, deberán tener en cuenta las nuevas exigencias de la demanda y centrar en el usuario el diseño de sus estrategias.

“Las dos cosas que pueden cambiar la realidad de los negocios en la dirección correcta son la regulación del gobierno y las preferencias de los consumidores”. Daniel Goleman

¿A qué llamamos Hotel Sustentable?

Como bien sabemos el principal objetivo del hotel es satisfacer la necesidad de alojamiento que tengan los viajeros en un momento y espacio determinados. Pudiendo o no ofrecer servicios complementarios como gastronomía, esparcimiento, áreas de salud y relajación, etc.

El concepto de sustentabilidad en la hotelería hace referencia a la capacidad que tendrá el hotel para realizar su actividad comercial y cumplir con su cometido, teniendo en cuenta una serie de parámetros que favorecerán la conservación del atractivo turístico propio del lugar y la optimización de los recursos que utiliza la organización para su operativa diaria. Sosteniendo que la empresa debe mantener una relación equilibrada y cooperativa con el ambiente que la rodea para el beneficio de todas las partes involucradas y la posibilidad de aprovechamiento del patrimonio por las futuras generaciones.

Mediante la ejecución de las diferentes prácticas correspondientes a una planificación integral y a largo plazo, la empresa hotelera podrá perfeccionar su estrategia, en pos de un beneficio interdependiente, tanto para los creadores del proyecto como para el resto de los actores involucrados en esta actividad: colaboradores internos, huéspedes, proveedores, directivos, socios estratégicos, comunidad local, organizaciones no gubernamentales, asociaciones civiles y el gobierno municipal y regional. 

Prevenir los daños físicos, la contaminación ambiental y el deterioro de los espacios turísticos altamente susceptibles a las transformaciones del entorno, la demanda y el paso del tiempo, depende de la colaboración de todos los implicados en llevar adelante la industria turística e incluso de los propios visitantes del destino.

La idea es que todos formen parte de la misma estrategia turística sustentable a largo plazo y se involucren a tal punto de colaborar desde su posición, sea cual sea. Siempre se puede aprender, mejorar y cambiar en pos de un beneficio comunal, principalmente en lo que respecta al turismo, donde los turistas perciben una calidad sistematizada brindada por el resultado final de la experiencia en el destino.

Otra particularidad que se debe tener en cuenta es que el hotel puede ser concebido como sustentable desde sus orígenes, contemplando todas las características posibles, o bien adaptar su infraestructura y políticas incluso una vez estando en marcha.

A continuación se mencionan los conceptos fundamentales a tener en cuenta en la implementación de un plan de gestión para hoteles sustentables:

Hidroeficiencia: El agua es el recurso natural más preciado con el que contamos, es por  eso que su uso responsable es fundamental y debería ser ejemplo de respeto, concientización e innovación en el ahorro del mismo.

Energía: Los hoteles con una política establecida minimizan el uso de la energía convencional y fomentan el uso de energías renovables.

Reducción, reutilización y reciclaje de residuos en cada departamento del hotel.

-Fabricación de una compostera para desechos orgánicos.

Uso racional de maquinaria y equipos.

Utilización de conceptos de arquitectura orgánica, la cual a través de diferentes técnicas de diseño y construcción mejora las condiciones de aprovechamiento de espacios, luz, calefacción y refrigeración de ambientes.

Implementación de una huerta orgánica, consumo local, productos de estación y comidas autóctonas.

Innovación en el uso de materiales para la construcción del complejo habitacional.

Promoción de empleo local.

Programas de educación ambiental.

Capacitación de recursos humanos.

Contratación de proveedores locales.

Microemprendimientos en la comunidad.

Planes de ayuda, donación, inclusión social y voluntariado.

Participación directa en la promoción, conservación e investigaciones científicas del ecosistema de la región.

Realización de actividades de escaso impacto ambiental.

Fomento de la cultura ecológica y generación de conciencia por el respeto al medioambiente.

Para seguir pensando…

 

“El futuro del turismo y sus posibilidades de crecimiento se basan en la preservación de la calidad de los recursos naturales sobre los que se desenvuelve”. Miguel Ángel Vicente

¿Hacia dónde va Argentina como país turístico?

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Hace poco más de diez años comenzó a desarrollarse en la Argentina, un crecimiento prolongado y constante del turismo receptivo.  A partir de la crisis del año 2001, la competitividad del dólar, al devaluarse la moneda nacional, produjo que el país se posicionara en la industria turística internacional, provocando un notable incremento del producto bruto interno y la llegada de millones de turistas por año.

Turistas que rápidamente comenzaron a explorar esta región primitiva en ofertas de infraestructura y servicios para atender una demanda en plena expansión. De allí surgió la necesidad de ser un país preparado para responder a estos nuevos requerimientos; así nacieron, mejor dicho, se afianzaron, carreras universitarias como el turismo y la hotelería. Indudablemente había que perfeccionarse y comenzar a profesionalizar la industria turística en la Argentina.

Hoy en día, miramos un poco para atrás y vemos como ha ido formándose el país en materia de turismo, con su millar de atractivos naturales, culturales, históricos y arquitectónicos; una diversidad de climas y ecosistemas únicos a nivel mundial y una infraestructura de apoyo preparada para atender a la demanda existente.

Ahora bien, a más de 10 años de aquel primer despertar hacia algo más que una breve racha turística, nos enfocamos en otro aspecto que ha quedado relegado por los gobiernos de turno e incluso por la mayoría de las empresas turísticas y hoteleras del país.

¿Cómo estamos gestionando nuestros recursos naturales en esta afianzada Argentina turística?

A mi entender esta pregunta está relacionada con cuestiones fundamentalmente actitudinales, caracterizadas por la conveniencia política e incluso por el desinterés, por parte de algunas empresas turísticas-hoteleras del país. Sin embargo, en algunos casos, el desconocimiento podría ser alegado debido a la poca concientización en cuanto al tema y la importancia del mismo.

Básicamente el principal recurso con el que cuenta el turismo para desplazar a miles de personas fuera de sus lugares de origen por un tiempo determinado, es el atractivo que se ofrece en el destino, ya sea este natural, cultural, científico, etnológico, histórico o arquitectónico.

Sin ninguna duda, la capacidad del atractivo para ser competitivo y captar turistas estará íntimamente ligada al estado del mismo, es decir, que los posibles factores de riesgo como la contaminación o el deterioro ambiental, son claves para los turistas a la hora de determinar su destino de viaje, ya que un sitio con semejantes particularidades estaría condenado al fracaso rotundo, peligraría su continuidad en el tiempo y, por lo tanto, la consecuencia futura sería la desaparición del destino y toda su planta turística.

Debido  a esta argumentación de la importancia del atractivo propio de una región, me pregunto por qué tanto los gobiernos como las empresas turísticas y los hoteles involucrados en la industria no toman las suficientes medidas para la conservación y protección de los atractivos y recursos con los que cuentan para desarrollarse turísticamente. ¿Acaso no son estos el centro de la cuestión en materia de turismo?

Aunque para muchos de los actores implicados esto no sea así y su objetivo primordial esté fundamentado por una óptica cortoplacista basada en la obtención de rentabilidad en el menor período de tiempo posible, lógicamente para muchas otras empresas lo es.

Por esta razón, este blog tendrá entre sus objetivos, dar a conocer aquellas empresas turísticas que saben ser rentables y exitosas, teniendo en cuenta el entorno natural, cultural y social donde se encuentran inmersas, convirtiéndose en empresas diferentes, en el mejor sentido de la palabra, pero fundamentalmente sustentables.